En resumen: puntos clave
- Expansión del riesgo: Cada punto de contacto operativo (escáneres, RFID, terminales móviles) actúa hoy como un vector potencial de ataque al procesar datos críticos.
- Ciclos de vida prolongados: A diferencia del hardware de consumo, los equipos industriales conviven durante hasta 10 años, exigiendo parches continuos y autenticación biométrica en terminales compartidas.
- IA y analítica predictiva: Las plataformas de borde permiten predecir fallas de telemetría antes de que un turno colapse, mitigar mermas en autopago y orientar al operario en tiempo real.
- Cuatro tendencias rectoras: El despliegue de Zero Trust en primera línea, procesamiento de IA local mediante NPUs, trazabilidad integral con RFID y soporte de ciclo de vida extendido.
La digitalización y la automatización han transformado la seguridad de las organizaciones. Para Alejandro Prosperi, Sales Director SOLA en Zebra Technologies, el núcleo de la operación ya no reside únicamente en un centro de datos o en la oficina corporativa, sino en el borde operativo. “El depósito donde un operario prepara pedidos con un computador móvil, la línea de montaje con visión artificial, la tienda con lectores RFID y las rutas de distribución conectadas son hoy el nuevo centro neurálgico del negocio”, señala.
“La proliferación de endpoints y la convergencia acelerada entre el mundo de TI y OT expanden la superficie de ataque de manera exponencial”, afirma. Además, advierte que cada punto de contacto es un vector potencial, desde terminales móviles y escáneres hasta sensores IoT, ya que todos procesan datos críticos del negocio.
En el escenario digital actual, el problema de las organizaciones no es solo la filtración de información, sino también el riesgo de sufrir una pausa en la línea de producción, detener los despachos de un centro de distribución o interrumpir la facturación en tiendas físicas, lo que puede generar impactos financieros directos e inmediatos para la compañía. En este sentido, el ejecutivo destaca que la ciberseguridad en la primera línea debe considerarse desde el diseño del hardware y el software. “Esta es la única manera de garantizar que la expansión digital no comprometa la continuidad operativa”, afirma.
Proteger lo invisible
A medida que las flotas de dispositivos crecen y se distribuyen geográficamente, surgen nuevos desafíos críticos de gestión y gobierno. Prosperi señala que, para los CISOs y líderes de seguridad, el principal axioma sigue siendo: “No se puede proteger lo que no se ve”.
“En muchas operaciones conviven equipos con distintos sistemas operativos, niveles de firmware y estados de conectividad, lo que dificulta un inventario unificado en tiempo real”, señala el ejecutivo. Además, destaca que a esta complejidad se suma la longevidad de los equipos industriales. “Mientras que los dispositivos de consumo quedan obsoletos en pocos años, las herramientas empresariales e industriales tienen ciclos de vida de hasta una década, exigiendo parches y actualizaciones a lo largo del tiempo. También, el uso compartido de un mismo terminal entre varios colaboradores en distintos turnos añade un reto extra en la trazabilidad y la gestión de accesos”, detalla.
“La resiliencia operativa se construye sobre la automatización inteligente y la visibilidad de los activos. De esta manera, las organizaciones pueden anticiparse a las disrupciones, mantener la continuidad de las operaciones y responder con agilidad ante cambios en la demanda”.
Para brindar respuesta a estas problemáticas, el Sales Director SOLA en Zebra Technologies señala que la compañía integra herramientas de software como Mobility DNA y LifeGuard para Android, junto con Identity Guardian para la autenticación biométrica en dispositivos compartidos. “Más allá de esta oferta, también contamos con VisibilityIQ Foresigh, nuestra plataforma diseñada para dar visibilidad integral sobre el estado, salud y seguridad de cada activo”, agrega.
Dentro de esta protección, Prosperi destaca que la Inteligencia Artificial (IA) es una tecnología clave que está marcando un punto de inflexión al pasar de un enfoque reactivo a un modelo preventivo y prescriptivo. En este sentido, menciona que la IA permite detectar tempranamente anomalías operativas, anticipar fallas en los activos, prevenir mermas y fraudes en tiempo real y guiar la toma de decisiones de los trabajadores.
“Gracias a los algoritmos de analítica predictiva en el borde se pueden identificar patrones irregulares en tiempo real antes de que deriven en pérdidas económicas o fallas sistémicas. Además, mediante el análisis continuo de métricas de telemetría, la IA alerta al equipo de TI antes de que una terminal falle en medio de un turno crítico”, comenta. “Dentro del retail, esta tecnología permite detectar discrepancias entre lo que el cliente coloca en un área de autopago y lo que efectivamente registra el sistema. Por último, puede analizar variables de inventario y demanda para indicar al trabajador cuál es la siguiente tarea prioritaria y reducir errores en procesos operativos”, detalla (ver nota).
¿Cuáles serán las próximas tendencias tecnológicas?
Consultado sobre qué tendencias tendrán un impacto creciente durante los próximos años, Prosperi identifica cuatro grandes ejes: la extensión del modelo Zero Trust hacia la primera línea, la incorporación de IA y procesamiento local en los dispositivos, la evolución de la trazabilidad mediante RFID y sensores ambientales, y la adopción de ciclos de vida seguros y sostenibles como estándar corporativo.
“El modelo Zero Trust dejará de estar limitado a los entornos corporativos para extenderse a dispositivos industriales, lectores de códigos de barras y sensores IoT, mediante mecanismos como la microsegmentación de red, la autenticación dinámica y la gestión centralizada de políticas de acceso”, detalla.
Otro de los ejes, según Prosperi, será la incorporación de IA directamente en los dispositivos y el procesamiento local. En este sentido, menciona que los nuevos equipos empresariales ya cuentan con unidades NPU que permiten ejecutar modelos de IA en terminales móviles y cámaras de visión artificial, reduciendo la latencia y la dependencia de la conectividad con la nube.
“A esto se suma la evolución de la trazabilidad mediante la combinación de RFID y sensores ambientales. Estas tecnologías permiten conocer con mayor precisión la ubicación, las condiciones y el estado de los activos, avanzando hacia representaciones digitales cada vez más detalladas de almacenes y tiendas”, detalla.
Por último, el ejecutivo señala la importancia de adoptar ciclos de vida seguros y sostenibles como nuevo estándar para las organizaciones. “Mantener el soporte de seguridad durante períodos prolongados será clave para reducir la exposición a vulnerabilidades asociadas a la obsolescencia tecnológica y optimizar el costo total de propiedad”, afirma.
El entorno digital actual exige dejar de considerar la seguridad de primera línea como un componente aislado para convertirla en parte integral de la continuidad operativa. En este contexto, Zebra Technologies destaca que la combinación de visibilidad, gestión de dispositivos, Inteligencia Artificial y protección durante todo el ciclo de vida permite a las organizaciones identificar riesgos de manera preventiva y sostener sus operaciones frente a amenazas cada vez más sofisticadas.







