Seguridad e IA en Argentina: 43% de usuarios sufrió ciberestafas, y hay desconfianza en las marcas

Una nueva encuesta de CertiSur y D’Alessio IROL revela el porcentaje de argentinos que sufrió hackeos y ciberataques, en un contexto donde se masifican herramientas como los contratos online y la Inteligencia Artificial para el uso cotidiano, obligando a los usuarios a exigir mayor resguardo a las plataformas y empresas locales que tienen datos sensibles.

Néstor Markowicz, COO de CertiSur:
Néstor Markowicz, COO de CertiSur: "Nueve de cada diez argentinos utilizan Internet y cada vez realizan más operaciones en línea. El nuevo reto es que esa experiencia sea segura".

En Resumen (Puntos Clave)

  • Epidemia de fraudes: El 43% de los argentinos sufrió ciberestafas o hackeos entre 2025 y principios de 2026, lo que representa un salto rotundo frente al 33% del período anterior.
  • Desplome de la confianza: Solo el 40% de los usuarios confía hoy en la prevención de fraude de bancos y empresas, en contraste con el 83% registrado en 2025.
  • Integración masiva de la IA: El 91% de la población conectada en el país utiliza de manera activa la Inteligencia Artificial en su día a día.
  • Preocupación laboral y formativa: Aunque la IA transforma de manera directa el 91% de los puestos de trabajo, apenas el 33% de los empleados recibe capacitación corporativa.

El informe anual de percepción sobre seguridad digital y tendencias tecnológicas correspondiente a 2026, desarrollado de forma conjunta por CertiSur y la consultora D’Alessio IROL, tiene más de dos décadas de seguimiento en el país. El estudio, elaborado a partir de un cuestionario online realizado en abril del corriente año a una muestra representativa de 500 adultos, funciona como una radiografía de las experiencias de los usuarios en un ecosistema donde la vida digital se ha vuelto masiva pero las certezas sobre la seguridad retroceden.

Este diagnóstico se desenvuelve sobre un complejo escenario socioeconómico nacional, en el que una gran proporción de los argentinos se encuentra operando en “modo supervivencia” sin distinción de nivel socioeconómico, con un 68% de los encuestados que califica su situación económica como peor en comparación con el año anterior. En este contexto de vulnerabilidad generalizada, según los datos de la última medición de tendencias en la opinión pública, las principales preocupaciones de la ciudadanía se alinean en dos ejes de igual relevancia: la incertidumbre en la situación económica, que alcanza un 64%, y la inseguridad física o delincuencia, que lidera las inquietudes con un 65% de menciones.

¿Cuáles son las ciberestafas más comunes en Argentina?

Las ciberestafas más comunes en Argentina corresponden a la suplantación de identidad o phishing, el cual ya afecta al 43% de los usuarios de internet en el país. Esta modalidad delictiva se propaga masivamente mediante canales cotidianos como la aplicación WhatsApp (31%), correos electrónicos (23%) y llamadas telefónicas (20%).

La inseguridad, sin embargo, no se limita a las calles, sino que se manifiesta con fuerza en el ámbito virtual mediante una verdadera epidemia de ciberdelitos: el 43% de los usuarios reporta haber sido víctima de hackeos o fraudes digitales entre 2025 y los primeros meses de 2026, un salto alarmante frente al 33% registrado en 2025 y el escaso 9% de 2022.

El daño percibido ante este tipo de intrusiones trasciende el perjuicio meramente económico del robo de dinero (7%) o de los datos de la tarjeta de crédito (4%), manifestándose en un severo impacto emocional que despierta sentimientos espontáneos de impotencia, vulnerabilidad, indignación y bronca. Esta sostenida oleada de incidentes ha erosionado gravemente la credibilidad en las organizaciones y entidades financieras, provocando que la proporción de usuarios que confía en las tareas de prevención de fraude por parte de empresas y bancos se desplomara dramáticamente de un 83% en 2025 a tan solo un 40% en la medición de 2026.

Métodos de defensa: El retroceso del doble factor (2FA)

Para hacer frente a esta creciente sensación de desprotección, el 48% de la muestra afirma haber incorporado mayores resguardos en sus transacciones digitales, mientras que un 17% optó directamente por dejar de utilizar determinadas plataformas web que no le inspiraban confianza.

En cuanto a las herramientas defensivas, el uso de contraseñas sigue siendo la medida universal con un 91% de adopción, seguido por la precaución de no abrir archivos adjuntos de correos desconocidos (76%) y la autenticación mediante SMS, que creció 26 puntos hasta alcanzar el 59%, contrastando con el rotundo retroceso del doble factor de autenticación (2FA), que cayó al 17% de adopción en el país.

“Durante muchos años el desafío estuvo puesto en lograr que las personas adoptaran los canales digitales. Hoy ese objetivo está cumplido: nueve de cada diez argentinos utilizan Internet y cada vez realizan más operaciones en línea. El nuevo reto es que esa experiencia sea segura. La confianza ya no depende únicamente de la tecnología, sino de la capacidad de validar identidades, proteger la información y ofrecer procesos simples que den certezas al usuario”.

Néstor Markowicz, COO de CertiSur.

El auge práctico de la Inteligencia Artificial en el día a día

En paralelo al combate por la ciberseguridad, la Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser un concepto lejano y futurista para consolidarse como una tecnología transformadora integrada a la cotidianidad del 91% de la población conectada. La percepción del usuario argentino respecto de la IA ha madurado sustancialmente, transitando de las nociones abstractas asociadas al “futuro” o lo “humano” dominantes en 2025 hacia valoraciones sumamente prácticas en 2026, donde priman conceptos vinculados a la utilidad del desarrollo, tales como “herramienta”, “ayuda”, “útil” y el uso directo de “ChatGPT”.

En el plano de las aplicaciones concretas de esta tecnología, el 70% de los argentinos utiliza de manera activa herramientas de Inteligencia Artificial Generativa, destinando su uso principalmente a la búsqueda ágil de información (81%), la resolución de tareas laborales (47%) y la redacción de textos (39%). Pese a esta altísima adopción, el temor sigue siendo un factor minoritario pero latente, con un 18% que considera que la tecnología es peligrosa, un porcentaje que se incrementa de forma marcada entre las mujeres (26%) y los integrantes de la generación Silver de 55 a 64 años (24%).

Nora D Alessio, de D Alessio IROL. El nuevo informe detalla la inserción de las herramientas de Inteligencia Artificial. Las estadísticas determinan que el 91% de la población conectada utiliza productos o servicios con este desarrollo, y el 70% opera con plataformas de formato generativo.
Nora D Alessio, VP de D Alessio IROL. El nuevo informe detalla la inserción de las herramientas de Inteligencia Artificial. Las estadísticas determinan que el 91% de la población conectada utiliza productos o servicios con este desarrollo, y el 70% opera con plataformas de formato generativo.

¿Cómo influye la Inteligencia Artificial en la atención financiera?

La inteligencia artificial en la atención financiera genera desconfianza y sensación de despersonalización en la mayoría de los usuarios. Aunque el 66% nota que sus bancos emplean IA en atención al cliente, un abrumador 83% prioriza canales que ofrezcan soporte humano de emergencia frente a posibles estafas.

Esta asimilación masiva, sin embargo, se topa con un muro de desconfianza en lo que respecta a la privacidad y el uso ético de los datos personales compartidos, ya que el 40% de los usuarios desconfía explícitamente de la protección que le ofrecen las herramientas de IA. De igual modo, el 81% de las personas asocia de manera directa el avance de la inteligencia artificial con una mayor propensión a la generación de fraudes complejos, lo cual explica por qué un abrumador 87% de los encuestados solicita de manera enérgica la intervención y supervisión del factor humano para regular y vigilar las decisiones algorítmicas de las empresas.

Este reclamo de calidez e intermediación humana se vuelve crítico en el sector financiero, donde un 66% de los usuarios nota que sus bancos, tarjetas o billeteras virtuales emplean IA para brindar atención al cliente. Lejos de generar comodidad, esta automatización despierta sensaciones generalizadas de despersonalización, frialdad e inseguridad, impulsando a que el 83% de los encuestados priorice aquellas plataformas que transmitan mayor seguridad visual —como la presencia del clásico candado digital— y mantengan canales de soporte humano para resolver reclamos frente a posibles fraudes.

¿De qué manera está impactando la IA en el mercado laboral?

La IA afecta de forma directa al 91% de los puestos de trabajo en Argentina, lo que obliga al 48% de los profesionales a innovar continuamente para no ser reemplazados. Sin embargo, las empresas ofrecen planes de capacitación insuficientes, cubriendo solo al 33% de los empleados activos.

En el plano corporativo, la IA está acelerando drásticamente la transformación del empleo, afectando al 91% de los puestos laborales frente al 84% evaluado el año anterior, lo que ha disparado la preocupación de los profesionales por mantenerse actualizados. Mientras que un 48% de los trabajadores siente la presión de generar nuevas ideas constantemente para que la tecnología no los reemplace en sus puestos —un aumento significativo ante el 39% de 2025—, el ritmo de capacitación brindado por las empresas sigue siendo marcadamente insuficiente, registrando apenas un tímido 33% de cobertura en este último período, según revela la radiografía del empleo digital local.

“La Inteligencia Artificial está acelerando la transformación digital, pero también está modificando la forma en que operan los ciberdelincuentes. Hoy es posible generar ataques más sofisticados, personalizados y difíciles de detectar. Frente a ese escenario, la identidad digital y los mecanismos de validación cobran un rol estratégico para reducir los riesgos sin afectar la experiencia del usuario”, destacó Armando Catarralá, CTO de CertiSur, reforzando la noción de que en esta nueva economía la trazabilidad y la autenticidad ya no son meros atributos técnicos, sino los pilares decisivos de la supervivencia empresarial.

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