TOTVS impulsa bases estratégicas para acelerar el éxito de la IA en América Latina

La inteligencia artificial avanza rápidamente como una herramienta clave para impulsar productividad, automatización y competitividad en las empresas de América Latina. Sin embargo, TOTVS advirtió que muchas organizaciones aún enfrentan desafíos relacionados con procesos poco estructurados, datos dispersos y falta de integración tecnológica. La compañía destacó que el éxito de la IA no depende únicamente de adoptar nuevas soluciones, sino de construir bases sólidas mediante sistemas de gestión actualizados, infraestructura en la nube y una adecuada gobernanza de datos, elementos esenciales para generar resultados reales y escalables en los negocios.

Una imagen corporativa futurista de un equipo de TOTVS interactuando con paneles de datos y pantallas flotantes transparentes. En el centro, una pantalla grande de 'TOTVS AI' muestra gráficos e información sobre 'Recomendación de inventario Inteligente (RI)', 'TOTVS ERP' y 'Big Data'. Cuatro empleados usan dispositivos flotantes para visualizar planes de optimización de la cadena de suministro. Al fondo, un letrero de 'TOTVS' dice 'Impulsando el futuro' y muestra estadísticas de crecimiento. La escena está llena de símbolos tecnológicos y un brazo robótico en una mesa.
La implementación estratégica de la IA permite a las empresas visualizar datos complejos, optimizar procesos de negocio y tomar decisiones precisas basadas en análisis predictivos.

La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa lejana y hoy figura entre las palancas más citadas de productividad y ventaja competitiva para las empresas de América Latina. Un estudio reciente de Linux Foundation, encomendado por Meta, indica que la tecnología ya representa un mercado regional estimado en alrededor de US$12.7 mil millones y crece, en promedio, 28.1% al año, con potencial para añadir hasta US$1 billón a la economía latinoamericana hasta 2038.

A pesar de las proyecciones ambiciosas, aplicar la IA de manera eficaz sigue siendo un desafío para ejecutivos que enfrentan debilidades en los procesos, datos dispersos y estrategias fragmentadas. Para transformar el potencial en resultados tangibles, TOTVS, gigante tecnológico latinoamericano, señala tres pasos esenciales que las empresas deben seguir. “Las organizaciones que obtienen resultados con IA no comienzan por la tecnología, comienzan por el negocio. Es necesario resolver los fundamentos antes de automatizar o agregar la IA en procesos aislados”, afirma el Director de Mercado Internacional de TOTVS, Javier Marbec.

Tres pasos fundamentales para una aplicación exitosa de la IA en los negocios:

1) Sistemas de gestión actualizados e integrados

El primer paso es contar con sistemas de gestión debidamente actualizados, que integren datos y procesos, una condición básica para que cualquier iniciativa de IA tenga una base consistente para actuar.

Los ERPs y plataformas actualizadas reducen el retrabajo, estandarizan operaciones y permiten que los datos de distintas áreas se conecten entre sí, formando una base sólida para análisis avanzados.

Una mujer de espaldas con anteojos y el cabello recogido en una coleta trabaja frente a su escritorio en una oficina luminosa. Utiliza un monitor de computadora principal que despliega líneas de código de programación sobre un fondo azul, mientras que a la derecha se observa una computadora portátil que muestra gráficos financieros de barras y pasteles junto a una taza de café.
La implementación exitosa de la IA en el entorno corporativo exige una base sólida de datos estructurados, sistemas de gestión integrados e infraestructura en la nube.

2) Infraestructura en la nube para escalar la IA

El segundo paso es contar con una infraestructura en la nube que permita escalar el uso de la inteligencia artificial de forma segura, flexible y continua. La nube facilita la integración de sistemas, el acceso a grandes volúmenes de datos y la capacidad de procesarlos en tiempo real, elementos clave para que la IA genere valor en el negocio.

Además, la nube permite actualizar aplicaciones con mayor rapidez, incorporar nuevas capacidades tecnológicas y reducir la complejidad operativa, creando un entorno más preparado para iniciativas de automatización e inteligencia avanzada.

3) Organización y gobernanza de los datos

El tercer paso, y quizás el más decisivo, es organizar los datos de forma estructurada y confiable. La IA funciona con información: cuanto más accesible, limpia y gobernada sea la base de datos, mayores serán las posibilidades de generar insights accionables y modelos predictivos confiables. Los datos son el combustible para que la IA actúe de manera eficiente y efectiva.

En este punto reside el peligro que puede comprometer toda la revolución de la IA. No se hace IA de calidad sin datos de calidad, es el riesgo del “garbage in, garbage out” (si entra basura, sale basura).

Aplicación orientada a objetivos de negocio

Más que una herramienta, la IA es una estrategia para resolver problemas concretos, como la reducción de costos, la mejora de la atención al cliente, una mayor rapidez y precisión en la toma de decisiones y la optimización de la cadena de suministro. Al definir metas claras, las empresas pueden implementar casos de uso que generan retorno real.

La transformación impulsada por la IA ocurre en un escenario complejo. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, elaborado por la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe – ONU), destaca la necesidad de ampliar la capacitación digital y adaptar las estrategias a la realidad regional, con atención a la infraestructura, la ética, la ciberseguridad y la confianza en el uso de los datos. “Al final, la IA no sustituye el conocimiento del negocio, los procesos bien diseñados ni una cultura orientada a los datos. La tecnología es un catalizador, y solo funciona cuando la organización entiende por qué y cómo utilizarla”, concluye Marbec.

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