En Resumen
- Despliegue a escala internacional: La plataforma SecureOT se implementó en más de 39 instalaciones industriales globales de Braskem durante una primera etapa de ocho meses.
- Inventario crítico automatizado: Se relevaron y catalogaron con precisión más de 3.000 activos de tecnología operativa (OT), alcanzando el 100% de preparación del proyecto y un 95% de adecuación en infraestructura.
- Prioridad operativa de primer orden: La ciberseguridad industrial se consolida como el segundo riesgo externo más crítico para el sector manufacturero, impulsada por la convergencia IT/OT y el avance de amenazas asistidas por inteligencia artificial.
- Arquitectura abierta e independiente: La solución opera sin ataduras a marcas específicas (vendor-agnostic), permitiendo centralizar inventarios, acelerar la mitigación de vulnerabilidades y responder con agilidad a auditorías regulatorias.
Rockwell Automation anunció la adopción de su plataforma SecureOT por parte de Braskem, el mayor productor de poliolefinas de América y referente mundial en biopolímeros, con el objetivo de consolidar una postura de ciberseguridad industrial robusta y homogénea en toda su infraestructura productiva internacional. En un contexto donde la transformación digital y la integración entre redes corporativas y plantas de manufactura borran los límites tradicionales del perímetro de red, la visibilidad centralizada sobre los activos de tecnología operativa (OT) se convierte en un imperativo estratégico para anticipar incidentes, asegurar el cumplimiento normativo y garantizar la continuidad de las operaciones.
¿Por qué la ciberseguridad en tecnología operativa es crítica para la industria química?
La acelerada convergencia entre sistemas de TI y redes de planta situó a las amenazas digitales como el segundo mayor riesgo externo para los fabricantes globales. Sin una visión unificada del ecosistema operativo, la creciente sofisticación del cibercrimen y los ataques basados en inteligencia artificial exponen instalaciones críticas a interrupciones productivas no planificadas y pérdidas financieras millonarias.
Históricamente relegada a un plano secundario dentro de las políticas informáticas generales, la protección de los entornos de manufactura demanda hoy metodologías especializadas. En plantas petroquímicas y de plásticos de alta complejidad, donde coexisten equipos de múltiples generaciones tecnológicas y diversos fabricantes de automatización, la falta de un inventario fidedigno multiplica las brechas de seguridad.
“Uno de los mayores desafíos de la ciberseguridad OT es saber exactamente qué está conectado a su entorno y comprender dónde existen los riesgos”, afirmó Arron Nelson, Especialista en Ciberseguridad Industrial e Infraestructura de Braskem. “A medida que las amenazas cibernéticas continúan evolucionando, incluidas aquellas que aprovechan la IA, las organizaciones necesitan una mejor visibilidad para tomar decisiones informadas. SecureOT nos brinda una comprensión más sólida de nuestros activos OT y nos ayuda a adoptar un enfoque más proactivo para proteger operaciones críticas”.
Como subraya Nelson, la rápida evolución de vectores maliciosos orientados a líneas de producción exige abandonar la gestión reactiva. Para un gigante petroquímico con plantas distribuidas en continentes con regulaciones dispares, la capacidad de identificar vulnerabilidades antes de que puedan ser explotadas define la viabilidad y resiliencia de la cadena de suministro.
¿Qué resultados operativos obtuvo Braskem con la plataforma SecureOT?
Durante sus primeros ocho meses de ejecución, Braskem catalogó más de 3.000 activos industriales en más de 39 plantas internacionales mediante SecureOT. La compañía completó el 100% de la preparación del proyecto y el 95% de la infraestructura tecnológica requerida, optimizando tiempos de remediación de vulnerabilidades y facilitando el cumplimiento de auditorías normativas.
El proyecto superó las barreras habituales asociadas a la dispersión geográfica y la heterogeneidad de proveedores en los centros de producción. Al implementar un modelo automatizado y contextual, los equipos de planta lograron sustituir los relevamientos manuales e incompletos por un flujo constante de telemetría y diagnósticos actualizados.
“Los operadores industriales de hoy no pueden proteger lo que no pueden ver”, señaló Rick Kaun, Director Global de Servicios de Ciberseguridad de Rockwell Automation. “Organizaciones como Braskem están recurriendo a la plataforma SecureOT™ como una solución de inventario contextual y centrada en los activos que les ayuda a abandonar enfoques inexactos, poco adecuados o incluso manuales para la gestión de activos OT, y avanzar hacia una visibilidad automatizada que les permita enfrentar las realidades de la ciberseguridad OT a nivel global.
Al integrar visibilidad de activos, gestión de vulnerabilidades y servicios de detección administrada en un único marco independiente de proveedores, ayudamos a las organizaciones a contextualizar, priorizar y reducir riesgos, mantener la continuidad operativa y construir operaciones sostenibles y resilientes”.
El diagnóstico de Kaun resalta un factor determinante: la interoperabilidad. La capacidad de consolidar visibilidad de activos, gestión de parches críticos y detección administrada dentro de una arquitectura agnóstica de proveedores evita la fragmentación de herramientas de monitoreo y reduce la sobrecarga operativa de los equipos de ciberdefensa.
Gestión de vulnerabilidades y resiliencia en arquitecturas heterogéneas
La experiencia desarrollada entre ambas compañías marca una pauta clara para las organizaciones industriales que avanzan hacia la manufactura inteligente. La identificación de riesgos no puede concebirse como un ejercicio estático anual, sino como un proceso continuo y automatizado capaz de responder a auditorías rigurosas en tiempo récord.
Al articular un marco unificado que engloba inventario en tiempo real, priorización contextual de fallos y soporte de servicios administrados, las instalaciones productivas minimizan su superficie de ataque sin alterar los ciclos de producción continua. Para la industria química global, asegurar la integridad digital de cada controlador y sensor operativo representa hoy la base indispensable para sostener operaciones seguras, sustentables y preparadas frente al panorama de amenazas del futuro.







