El desafío de la IA ya no es adoptarla, sino convertirla en valor

La adopción de IA avanza a gran velocidad, pero los resultados todavía no acompañan. ¿Qué desafíos enfrentan las empresas en la Argentina para cerrar esa brecha?

People Readiness Report 2026 de Kyndryl.
People Readiness Report 2026 de Kyndryl.

La inteligencia artificial ya acelera el trabajo: automatiza tareas, resume documentos, procesa información y resuelve en minutos actividades que antes llevaban horas. Sin embargo, el desafío decisivo para las empresas argentinas es convertir esa velocidad en resultados concretos para el negocio.

El reciente People Readiness Report 2026 de Kyndryl, realizado entre 1.100 líderes empresariales y tecnológicos de ocho mercados globales, expone una paradoja: mientras el 77% de las organizaciones ya escaló el uso de IA generativa en múltiples funciones, apenas el 11% alcanzó sus dos principales objetivos de negocio asociados a esta tecnología. La brecha sugiere que el principal obstáculo ya no es adoptar la IA, sino preparar a las personas y a la organización para convertirla en valor.

“La carrera por la IA no la ganarán las empresas que adopten más tecnología, sino las que logren convertirla más rápido en resultados de negocio. Eso exige desarrollar capacidades, generar confianza y rediseñar la forma de trabajar: la tecnología acelera el cambio, pero son las personas quienes lo transforman en valor”, sostiene Mariano Ragognetti, gerente general de Kyndryl Argentina, Chile y Uruguay.

Los datos del estudio refuerzan esa conclusión: la principal barrera para capturar valor ya no es el acceso a la tecnología, sino la capacidad de las organizaciones para acompañar su velocidad. De hecho, el 79% de los líderes consultados teme que la adopción de la IA avance más rápido que la adecuación de la fuerza laboral, la gobernanza y los modelos operativos.

Esa tensión se vuelve más evidente cuando la IA deja de ser un proyecto piloto y pasa a formar parte de procesos centrales del negocio: entonces obliga a revisar cómo se toman decisiones, se distribuyen responsabilidades y se organiza el trabajo. En la Argentina, este reto adquiere especial relevancia ante los desafíos persistentes de productividad y la escasez de talento especializado.

Cerrar esa brecha exige, por lo tanto, desarrollar las capacidades necesarias para operar en este nuevo contexto. El reporte muestra que más de la mitad de los líderes considera cada vez más difícil encontrar profesionales con las habilidades que demanda su estrategia de IA, lo que convierte la preparación del talento en una condición decisiva para transformar la adopción tecnológica en resultados.

El verdadero retorno de la IA no proviene simplemente de hacer el trabajo más eficiente, sino de reinvertir la capacidad liberada para transformar cómo las empresas toman decisiones, atienden a sus clientes y generan nuevas oportunidades de negocio. Para las organizaciones argentinas, la ventaja no estará en adoptar la tecnología primero, sino en convertirla antes que sus competidores en nuevas capacidades y resultados medibles.

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