Red Hat sostiene que las telecomunicaciones enfrentan su mayor encrucijada en 2026. Después de décadas invirtiendo en tecnologías innovadoras como GPRS, 4G y 5G, las operadoras siguen atrapadas en un problema fundamental: redes fragmentadas por silos propietarios que consumen CapEx y OpEx sin generar retornos claros. En este contexto, Fran Heeran, VP Global Telecom en Red Hat, destacó que la nube telco de la compañía se presenta como una solución para impulsar nuevos negocios.
“La era de los silos verticales terminó. Nuestras redes fueron construidas en gran medida sobre múltiples stacks de proveedores, cada una con sus propias herramientas de gestión, ciclos de vida distintos y requisitos específicos de hardware”, explicó Heeran, quien además advirtió que estas “islas” tecnológicas impiden escalar, modernizar o desplegar Inteligencia Artificial (IA) sin riesgos masivos.
Desde la compañía indicaron que Red Hat OpenShift rompe ese ciclo al ser una plataforma compartida que se extiende desde el centro de datos central hasta el sitio de radio y hasta el edge empresarial, en nubes privadas y públicas. Honoré LaBourdette, VP Ecosistema Global Telecom en Red Hat, afirmó: “La telco cloud común, construida sobre Red Hat OpenShift, que unifica máquinas virtuales (VMs) y contenedores, no es solo una arquitectura; es un potente habilitador que permite co-innovar funciones de red (CNFs) pre-validadas”
“La transición fluye sin traumas porque no creemos en arrancar y reemplazar”, mencionó Heeran. Además, detalló que plataforma ejecuta máquinas virtuales (VMs) ya establecidas junto a contenedores modernos, nativos de la nube (cloud-native), sobre la misma base común, protegiendo así inversiones legadas mientras se migra.
“Con esa agilidad operativa, la IA deja de ser una promesa y se convierte en realidad. Alcanzar la Inteligencia Artificial a escala en toda la organización es extremadamente desafiante —si no imposible— cuando los sistemas operan en cinco (o más) silos de infraestructura diferentes”, explicó Heeran. Además, afirmó: “ La meta es transformar la resolución reactiva de problemas en gestión proactiva e inteligente, donde si la red puede predecir una falla antes de que el cliente pierda una llamada, esto genera valor directo para el negocio”.
“Junto con nuestros socios, estamos construyendo fábricas de IA —infraestructuras digitales diseñadas para automatizar el desarrollo a gran escala, la implementación y la gestión del ciclo de vida de aplicaciones de IA, optimizando RAN dinámicamente. Pero IA sin soberanía no escala, y ahí entra el siguiente pilar”, sostuvo LaBourdette.
Por su parte, Herran señaló que la soberanía digital dejó de ser un término de moda para convertirse en un requisito de supervivencia. En este sentido, comentó que. Red Hat entrega transparencia, auditabilidad y control al separar el software del hardware, ofreciendo libertad para elegir su estrategia sin quedar atado a la hoja de ruta de un único proveedor.
Más allá de esto, los ejecutivos señalaron la importancia de contar con un ecosistema abierto para impulsar nuevas soluciones. “Ningún proveedor por sí solo puede resolver los desafíos de soberanía, 5G (y pronto 6G), edge e IA”, afirmó LaBourdette, y agregó: “Red Hat unifica con base común nativa de nube que actúa como elemento unificador del ecosistema, permitiendo la integración continua y la co-innovación con socios, para cualquier aplicación, en cualquier hardware y en cualquier nube”.
“Una red basada en una nube común y automatizada no solo se actualiza mucho más rápido, sino que también permite provisionar nuevos servicios B2B con mayor agilidad, transformando la red en una plataforma de generación continua de ingresos”, concluyó Fran Heeran.







