El mercado del software de gestión empresarial está en pleno proceso de recomposición. La migración a la nube, la incorporación de analítica y automatización, y la demanda por soluciones que reduzcan costos operativos y aceleren la toma de decisiones empujan a las compañías a revisar su stack tecnológico.
Según Grand View Research, el segmento de Cloud-ERP valía u$s 34,83 mil millones en 2023 y se proyecta que alcanzará u$s 110,26 mil millones en 2030, con un crecimiento anual compuesto del 18%. Ese dinamismo no sólo amplía el tamaño del mercado: redefine las condiciones de compra. Las empresas medianas y las pymes buscan plataformas que se actualicen sin freno, que integren ERP y servicios y que reduzcan la fricción de la implementación; los argumentos técnicos dejaron paso a una exigencia más práctica: rapidez, fiabilidad y costo predecible.
En ese escenario, Calipso decidió reposicionarse. Durante décadas construyó experiencia como proveedor de sistemas de gestión y, en la última etapa, aceleró una transformación que abarca producto, infraestructura, seguridad y organización comercial.
La adquisición por parte de Visma funcionó como impulso para esa hoja de ruta: aportó capital, estándares y herramientas de gobernanza que permitieron a Calipso intensificar su migración al modelo cloud y reforzar su oferta de servicios.
La respuesta de la compañía apunta a traducir esa transformación en ventajas concretas también para empresas fuera del eje metropolitano: menos inversión en servidores locales, actualizaciones continuas, despliegue de módulos específicos (finanzas, inventario, manufactura, logística) y una promesa adicional de soporte más próximo y permanente.
Calipso ya describe su ERP como una plataforma modular pensada para facilitar escalamiento y operaciones distribuidas, con integraciones para facturación masiva, portales de proveedores y soluciones de e-commerce que complementan el core del producto.
En este proceso se integraron perfiles orientados a profundizar esa evolución, conjugando experiencia en producto, gestión y transformación digital. Tras una primera etapa encabezada por Marcelo Di Gennaro, quien asumió en 2022 para ordenar la integración de Calipso dentro de Visma Latam, a comienzos de 2024 tomó la posta Pablo Macchi como Managing Director de la compañía. Con más de veinte años de trayectoria en la industria tecnológica y un profundo conocimiento de los productos, Macchi quedó a cargo de intensificar la etapa de crecimiento y consolidar la nueva propuesta de valor. En una comunicación corporativa, resumió ese enfoque al «nuestro compromiso es impulsar soluciones que acompañen el crecimiento real de las empresas, con tecnología confiable, segura y adaptada a cada operación”.
Desde el terreno operativo la transformación tiene un correlato claro. Alejandro Tempone, Marketing Leader en Calipso, con más de 15 años de experiencia en comunicación y marketing digital, define la misión de Calipso con una frase que condensa el sentido práctico del «nosotros queremos ser el aliado tecnológico de la compañía”. Esa mirada resume una premisa: no se trata solo de vender software, sino de resolver problemas cotidianos de gestión.
La migración a la nube trae consigo dos requisitos
Calipso formalizó esfuerzos en ambas direcciones. En 2025 comunicó que su plataforma alcanzó la certificación “Platinum”
En paralelo, la compañía lanzó MaIA, su sistema de Inteligencia Artificial para soporte 24/7, diseñado para reducir tiempos de respuesta, mejorar la calidad del servicio y liberar al equipo humano de tareas repetitivas.
“Esa combinación —ERP en nube, seguridad certificada, IA para soporte y suite modular— es la que nos posiciona como una respuesta directa a las necesidades operativas de empresas que aún funcionan con sistemas fragmentados o procesos manuales”, describe Macchi.
La propuesta contempla tres frentes: facilitar la adopción con infraestructura mínima, reducir tiempos de implementación mediante un modelo cloud centralizado y ofrecer soporte cercano que disminuya la fricción operativa diaria.
El diseño del producto confirma esa intención. Los módulos de logística, contabilidad, inventario, manufactura, ventas y finanzas conviven con soluciones complementarias como facturación masiva, portales de proveedores y clientes, gestión de gastos y el sistema ERP2GO orientado a movilidad operativa. “Esta arquitectura modular permite adaptar el ERP según industria, tamaño y madurez tecnológica, manteniendo un núcleo común que asegura actualizaciones constantes”, refuerza Tempone.
A nivel comercial, Calipso concentra su estrategia en expandirse en el interior del país.
La apuesta responde a una lectura precisa: numerosas empresas regionales todavía operan con sistemas legados que limitan la trazabilidad, la eficiencia y la capacidad de expansión. Acercar un ERP moderno a esos entornos exige presencia, conocimiento sectorial y acompañamiento permanente. La estrategia contempla reforzar equipos locales y ampliar la cobertura en polos productivos como Córdoba, Rosario y Mendoza, donde la demanda por soluciones de gestión integradas continúa en crecimiento.
Desde el punto de vista técnico, la incorporación de MaIA y la transición al cloud solo producen resultados si se traducen en mejoras operativas verificables: reducción de tiempos de respuesta, menores costos de TI, mayor disponibilidad del sistema y procesos internos más eficientes. La compañía subraya que la adopción de MaIA ya permitió automatizar consultas frecuentes, mejorar la continuidad del servicio y complementar el trabajo del equipo de soporte con capacidades basadas en IA.
El desafío, sin embargo, sigue siendo significativo. “Migrar clientes con desarrollos a medida o instalaciones on-premise exige un proceso cuidadoso, capaz de reproducir funcionalidades críticas en la nube sin comprometer estabilidad. La transición implica adoptar estándares más rígidos, reducir personalizaciones que comprometen la escalabilidad y, al mismo tiempo, sostener la flexibilidad que distinguió históricamente a Calipso dentro del mercado local”, describe Macchi.
La historia de Calipso, desde su nacimiento hasta esta etapa de modernización acelerada, revela un issue común a los grandes proveedores locales de software: la premisa de equilibrar trayectoria y evolución. La adquisición por Visma representó un punto de inflexión, pero la transformación actual responde tanto a exigencias del mercado como a una decisión interna estratégica de avanzar hacia un modelo más ágil, seguro y escalable que responda a las demandas de hoy y del futuro.







