Huawei anunció la entrada en operaciones de su nuevo Centro de Investigación y Desarrollo (I+D) LianQiu Lake, ubicado en las inmediaciones de Shanghái y concebido como el campus de innovación más grande de la empresa a nivel global.
El complejo comenzó su puesta en marcha a fines de 2024 y alcanzará su capacidad plena hacia finales de 2026, con 35 mil trabajadores, entre científicos, ingenieros y personal especializado.
Con una extensión de 160 hectáreas este espacio se consolida como un nuevo hito en la estrategia global de innovación de Huawei. El centro se integra a los otros polos de I+D distribuidos en Shenzhen, Beijing, Guangzhou y Wuhan, reforzando la red de investigación más robusta de la compañía.
La construcción de LianQiu Lake contempló una inversión cercana a US$ 1.400 millones, alineada con la estrategia de Huawei de consolidarse como líder mundial en infraestructura digital, telecomunicaciones y soluciones inteligentes. En los últimos cinco años, la compañía ha destinado más del 20% de sus ingresos anuales a Investigación y Desarrollo, con montos que superaron los US$ 24 mil millones en 2024 y US$ 22 mil millones en 2023.
Actualmente, cerca de 28 mil investigadores ya operan en el campus, junto a 3 mil colaboradores dedicados a servicios y mantenimiento. Las instalaciones incluyen laboratorios avanzados, aulas y auditorios, salas de ensayo y exhibición tecnológica, oficinas de desarrollo, más de 100 cafeterías, múltiples zonas de ocio, espacios de cowork y áreas verdes integradas al paisaje.
Los proyectos en curso abarcan un amplio espectro tecnológico, que comprende desde nuevos dispositivos inteligentes y chips, automóviles eléctricos y soluciones de movilidad, Data Centers y aplicaciones de nube, infraestructura para 5G y 5G Avanzado, hasta entrenamiento de Inteligencia Artificial, redes inalámbricas de alta capacidad y tecnologías para la conversión de energía fotovoltaica.
Hasta la apertura de LianQiu Lake, el histórico campus Ox Horn en Dongguan concentraba las operaciones de I+D de Huawei, con cerca de 25 mil trabajadores. A diferencia del estilo europeo de Ox Horn —que replica hitos arquitectónicos de ciudades como Oxford, Bologna, Heidelberg o París—, el nuevo campus en Shanghái presenta una estética moderna combinada con influencias orientales y japonesas, reflejo de la visión del arquitecto a cargo. Pese a las diferencias de diseño, la esencia del trabajo en ambos centros es la misma: desarrollar tecnología de vanguardia para un mundo más conectado, más inteligente y más sostenible.







