En un entorno donde las amenazas digitales evolucionan constantemente y los ciberataques se vuelven más complejos y estratégicos, las empresas necesitan más que tecnología para proteger sus activos. En este escenario, surgió Safe-U, una compañía que busca defender a las organizaciones y sus empleados de los ciberataques mediante estrategias personalizadas que aportan valor según sus necesidades específicas.
Jorge Litvin, Fundador y CEO de Safe-U, explicó que la compañía nació a principios de 2024 con el objetivo de cubrir un vacío en la industria de la ciberseguridad, centrado en el factor humano y en la alineación con el negocio. “Como abogado penalista especializado en cibercrimen, noté que la ciberseguridad estaba dominada por lo técnico, pero había un gran espacio para incorporar la gestión del riesgo, el cumplimiento y el cambio cultural, traduciendo la complejidad técnica a un lenguaje que los ejecutivos puedan entender”, comentó.
“Sabemos que la ciberseguridad es fundamental para todas las organizaciones del mercado. Sin embargo, el core business de Safe-U se basa en las grandes corporaciones, que necesitan madurar y cumplir con las exigencias legales, así como startups que buscan vender sus soluciones a las grandes compañías”, detalló.
“Safe-U busca aportar diversidad de perfiles al sector, incluyendo especialistas en gestión del cambio, recursos humanos, marketing y comunicación, además de ingenieros y abogados. La ciberseguridad no es un desafío exclusivo de TI, depende de todos”.
Según detalló Litvin, el equipo interno de la compañía está formado por 26 personas. “Hemos logrado un crecimiento veloz. Hoy en día, nuestra estrategia se enfoca en construir procesos y consolidar lo que ya hemos desarrollado para seguir creciendo”, subrayó.
Más allá del crecimiento en el mercado argentino, Safe-U ha logrado consolidar su presencia en nueve países de América Latina. En este sentido, el fundador de la compañía sostuvo: “Cada país tiene su propia idiosincrasia y presenta riesgos y problemáticas culturales que impactan en la manera de gestionar la seguridad. Por ejemplo, México, por su cercanía con Estados Unidos, está más alineado con el marco NIST que con ISO, ya que muchas compañías deben cumplir requisitos de compliance para poder seguir comercializando con el mercado estadounidense. Por otro lado, países como Chile cuentan con la Ley Marco de Seguridad y la Ley de Protección de Datos Personales, que regulan la seguridad digital de las organizaciones y, de no cumplirse, implican importantes sanciones. Este año tuvimos una gran demanda en Chile para adaptar los equipos a los nuevos marcos regulatorios”.
Litvin subrayó que su formación como abogado permite que la compañía ofrezca un enfoque más pragmático frente al compliance y la gestión de riesgos. En este sentido, señaló que en Latinoamérica existen muchas regulaciones, pero poca aplicación. “Muchas empresas se enfocan en estar alineadas con las normas y esto les da una falsa sensación de seguridad: cumplir con la ley o con un marco como ISO 27001 es apenas el piso. La ciberseguridad no puede ser solo cumplimiento, debe priorizarse según el riesgo real del negocio”, subrayó.
Consultado sobre la importancia de comprender los distintos marcos regulatorios, Litvin destacó que es un aspecto fundamental para desarrollar nuevos negocios en la región. “Entender qué problema debemos resolver es esencial, ya que nuestra misión como consultores es simple: buscar que el cliente esté mejor posicionado ante los ataques digitales que antes de interactuar con nosotros”, afirmó.
La evolución del negocio
El desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) no solo impulsa la digitalización de las organizaciones, sino que también redefine los modelos de negocio. En este sentido, Litvin señaló que la compañía ha tenido que adaptar sus operaciones para mantener su propuesta de valor.
“Como emprendedor, uno sabe que debe modificar su estrategia permanentemente. El hecho de no trabajar con partners tecnológicos puntuales nos permite elegir entre las opciones del mercado para solucionar los problemas de nuestros clientes”, comentó. Además, indicó que muchas empresas fortalecen su ciberseguridad más por requerimientos de cumplimiento que por iniciativa propia.
A través de un enfoque que combina experiencia en el ámbito legal, gestión del riesgo y diversidad de perfiles, Safe-U reafirma su compromiso por posicionarse como un socio estratégico para empresas que buscan no solo cumplir con las normativas, sino transformar a la ciberseguridad en un habilitador de negocios. “Nuestra oportunidad se basa en acompañar a cada organización según sus necesidades específicas, adaptando estrategias y soluciones a un entorno digital en constante evolución”, concluyó.







