Temenos es un proveedor de soluciones de core bancario que las entidades financieras utilizan para brindar sus servicios. Dentro de Temenos, Alejandro Masseroni es Director de Ventas para Next Gen Institutions en Latinoamérica, lo cual abarca todo un universo de nuevas entidades del sistema financiero (como challenger banks o neobanks) que no pertenecen a la banca tradicional pero participan del sistema. Masseroni da un ejemplo: “En México, por ejemplo, atendemos a una cadena de farmacias que ofrece una billetera electrónica. Ellos necesitaban una plataforma como la nuestra para operar esa e-wallet”.
Esta nueva dinámica del mercado bancario/financiero está abriendo oportunidades, aun para aquellas organizaciones que operan en verticales distintas. Precisamente, en términos de oportunidad, el ejecutivo contempla dos caminos. “El primero tiene que ver con aquellas oportunidades que, por volumen, por objeto del negocio o por predisposición ven una entidad financiera como la parte que brinda el servicio. Lo ves incluso en tiendas de retail. Por ejemplo, Walmart en México empezó con una prueba piloto. Hoy ese servicio se llama Cashi y tiene una tarjeta de débito. Walmart tuvo que comprar una entidad para ejecutar ese ese tipo de transacciones financieras, porque se da en un marco muy regulado”.
El segundo es el de “finanzas embebidas” y Open Finance, “donde las empresas empiezan a colaborar con las entidades para embeber experiencias financieras en el día a día”, añade Masseroni. Sobre esta última, el ejecutivo cree que la tecnología está lista, pero “hay que cuidar la seguridad, hay que proteger los datos y hay que proteger al cliente. Es un ambiente regulado. También hay que derribar una serie de miedos o tabúes en relación con esto”. Al hacerlo, los beneficios pueden surgir rápidamente. Masseroni refirió un simulacro realizado en Colombia, donde el ente de previsión compartió el scoring de crédito. Esto permitió que la tasa de morosidad de la entidad financiera tradicional bajara, porque conocía mejor al cliente. “Bajar la morosidad medio punto en una entidad financiera es un montón de dinero”, definió Masseroni.
En la Argentina, el juego de Open Finance también está en marcha, bajo la denominación Sistema de Finanzas Abiertas (SFA). En septiembre el Banco Central ya comenzó a desarrollar con otros bancos el sistema para que los clientes bancarios puedan entregar su información a otras entidades y así mejorar su perfil crediticio. En Uruguay, el BCU presentó una hoja de ruta para la iniciativa hace un año, a pesar de no tener aún una ley o regulación formal aprobada.
El ecosistema de Temenos
Para atender la demanda de los clientes, en sus diferentes dimensiones, Temenos cuenta con un ecosistema variado de partners muy especializados. “Cada uno tiene un rol y una función específica. Tenemos partners que son consultoras globales que ayudan, por ejemplo, con la estrategia de implementación, con la visión del producto, con la estrategia de mercado y colaboran con nuestros clientes para el uso de la plataforma. Después tenemos otras consultoras que son de nicho, especialistas por tecnologías, por funcionalidades, por procesos, incluso por regulación”, enumeró Masseroni. Estos últimos son los que ayudan a los clientes a adecuar sus soluciones y a cumplir con las disposiciones de cada mercado local.
«Las empresas empiezan a colaborar con las entidades para embeber experiencias financieras en el día a día (…) hay que cuidar la seguridad, hay que proteger los datos y hay que proteger al cliente. Es un ambiente regulado. También hay que derribar una serie de miedos o tabúes en relación con esto».
Alejandro Masseroni, Director de Ventas para Next Gen Institutions en Latinoamérica de Temenos.
Hay que tener en cuenta que Temenos hoy tiene presencia en 150 países, con más de 900 clientes. “Imposible especializarse en los 150 tipos de reportes regulatorios que el cliente debe presentar. De lo que sí nos encargamos es de proveer el producto, y después hay partners (o las mismas empresas) que tienen especialización en cada uno de los países para poder proveer este servicio”, aseguró Masseroni. “Hay también partners que son 100% tecnológicos, como los hiperescalares o los que brindan servicios de staff augmentation para desarrollo e integraciones”, agregó el ejecutivo. Finalmente, otros ofrecen soluciones específicas que complementan la plataforma de Temenos a través de un marketplace.
La transformación del backoffice
“Temenos nació en el corazón de las entidades financieras, transformándose en una plataforma donde el banco corre sus productos financieros —define Masseroni—. Esa plataforma es agnóstica al segmento que se trate: nuestra solución cubre banca retail, banca de empresas, banca corporativa, inversiones, Foreign Exchange… Cubre un espectro muy amplio en términos de las funcionalidades de la solución”.
A lo largo de sus tres décadas de existencia, las soluciones de Temenos fueron evolucionando. “Hoy disponemos de una plataforma de última generación, lista para la nube, que además es API First. Esto quiere decir que es integrable y permite hacer uso de Open Finance sin ningún problema, tomando las medidas de seguridad que correspondan”, agrega el ejecutivo, quien, para sintetizar el posicionamiento de la plataforma, cita una frase el Presidente para Américas de Temenos, Rodrigo Silva: «Somos la solución más probada de las innovadoras, y la más innovadora de las probadas».
Para Masseroni, antes la transformación digital de estas entidades era 100% “look and feel”, de los canales hacia afuera, o bien “de cara al cliente”. “Yo creo que hoy estamos en una nueva ola que se ha vuelto hacia el backoffice. Porque, para atender toda esa demanda de uso de servicios financieros instantáneos, digitales y remotos que se generó en la primera ola, entonces hay que alimentar el backoffice”.
«Hoy disponemos de una plataforma de última generación, lista para la nube, que además es API First. Esto quiere decir que es integrable y permite hacer uso de Open Finance sin ningún problema, tomando las medidas de seguridad que correspondan».
El desafío es que el 60% de las entidades financieras —según Masseroni— usa plataformas legacy, con ecosistemas que, en promedio, tienen 80 soluciones. Para ganar en capacidad de respuesta y agilidad (tanto en términos de atraer y fidelizar clientes, como de solucionar los problemas inéditos que plantea el nuevo tipo de usuario de servicios financieros), ese ecosistema debería ser capaz de convivir e integrarse. “Es ahí donde vemos una gran oportunidad en la especialización, en los servicios profesionales para lograr que esos ecosistemas funcionen”.
Mientras tanto, en opinión de Masseroni, el mercado se vuelve más y más propicio al cruce de fronteras, donde todo tipo de empresas busca brindar servicios financieros para enriquecer la experiencia de sus clientes (en buena medida a través de la asociación, muchas veces inesperada, con entidades del sector). “En México, hace poquito, se rompió el récord de cantidad de entidades nuevas que aplican a una licencia financiera. Vemos alianzas, y son exitosísimas. Y yo insisto en que esto está muy lejos de estancarse en su evolución: recién pasamos la primera página”.







