IoT, ciberseguridad y la expansión de superficie de ataque

Por Eduardo Bouillet, Director del Centro de Ciberinteligencia en Entel Digital.

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Los dispositivos de Internet de las Cosas (IoT) transforman empresas e industrias por medio de la automatización, al optimizar procesos, reducir costos, mejorar la eficiencia operativa, permitir recopilación de datos en tiempo real y facilitar la toma de decisiones basada en análisis precisos. Sin embargo, al mismo tiempo, la conexión constante de estos dispositivos a las redes de datos amplía la superficie de ataque de las organizaciones, exponiéndolas a vulnerabilidades de acceso no autorizado, robo de datos sensibles e interrupciones operativas.

Aunque existen prácticas de seguridad, su implementación parcial o limitada, sumada a configuraciones inadecuadas o dispositivos sin actualizar, puede facilitar que los atacantes comprometan sistemas críticos. Por ello, más que ceñirse únicamente a estándares específicos, es fundamental reforzar la ciberseguridad adoptando las mejores prácticas tanto del ámbito industrial como del entorno TI. En este sentido, es fundamental poner foco en acciones clave. Las organizaciones deben adoptar un enfoque basado en las mejores prácticas del mundo industrial, como los marcos de referencia (NIST SP 800-82 o ISA/IEC 62443) que han demostrado ser efectivos en entornos de alta criticidad operativa. Estas prácticas permiten una gestión más segura y estructurada de los entornos conectados.

Lo primero es ubicar los dispositivos IoT en una red separada de otros sistemas críticos o redes empresariales para reducir el riesgo de propagación de amenazas. Para ello, es necesario implementar VLANs (Redes de Área Local Virtual) que separen los dispositivos según su función o nivel de seguridad, además de instalar firewalls entre las redes de IoT y las redes internas, lo que permitirá filtrar y supervisar el tráfico de IoT, así como bloquear conexiones no autorizadas.

También, es necesario adoptar un enfoque de Zero Trust, donde ningún dispositivo se considera seguro a menos que se autentique y autorice explícitamente. El uso de autenticación y cifrado en dispositivos IoT y móviles son medidas fundamentales para proteger la transmisión de datos y garantizar que la información que se intercambia entre dispositivos, aplicaciones y redes sea segura y accesible solo para usuarios y sistemas autorizados.

En este sentido, la gestión efectiva de dispositivos IoT conectados requiere un enfoque integral que combine monitoreo continuo, buenas prácticas de seguridad e implementación de tecnologías avanzadas, ya que esto posibilita centralizar la gestión de los dispositivos mediante plataformas que permitan inventariarlos, monitorearlos y gestionar configuraciones de forma remota.

Finalmente, es de gran relevancia realizar programas de capacitación y concientización en seguridad móvil, para que los usuarios comprendan los riesgos y sigan las políticas establecidas por las empresas en cuanto a las medidas preventivas de ciberseguridad en torno al uso de IoT. Estas iniciativas deben incluir buenas prácticas de ciberseguridad, auditorías regulares y un plan de respuesta ante incidentes que permita actuar rápidamente. De este modo, las empresas podrán aprovechar el máximo potencial de los dispositivos IoT, mientras aseguran también su protección ante potenciales ciberataques.

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