Cómo las PyMEs pueden tener un impacto ambiental positivo

Por Acer.

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A lo largo de la historia, nuestros hábitos cotidianos han tenido cada vez más impacto en nuestro entorno. Desde la Revolución Industrial, la actividad humana ha provocado un aumento considerable del dióxido de carbono en la atmósfera, afectando los climas globales y la calidad del aire.

La sustentabilidad ambiental comienza con asumir la responsabilidad de cambiar nuestro estilo de vida y esforzarnos por crear y recuperar el equilibrio entre la vida humana y el entorno natural de nuestro planeta. Son muchas las empresas que se enfrentan a estos desafíos, ya que revalúan sus operaciones e integran prácticas comerciales sostenibles para reducir su huella ambiental.

Cambio climático vs sostenibilidad: ¿son el mismo tema?

Los términos cambio climático y sostenibilidad a menudo se usan indistintamente. Aunque los dos se superponen de muchas maneras, son términos separados por derecho propio.
¿Alguna vez oíste a alguien quejarse de los últimos veranos calientes o de que nunca antes hizo tanto calor? Estos cambios en los patrones térmicos son el resultado del cambio climático. La temperatura de la Tierra ha aumentado en un promedio de 0,08°C cada década desde 1880, y esta tasa se ha más que duplicado en los últimos diez años. Además del aumento de las temperaturas y el clima extremo, el impacto del cambio climático también incluye en el aumento del nivel del mar y la degradación de la tierra.
La sostenibilidad se refiere a cómo las personas abordan el impacto del cambio climático. Por ejemplo, muchas prefieren recorrer distancias cortas en bicicleta en lugar de conducir o utilizar artículos viejos en lugar de tirarlos. Nuestra situación actual se deriva de las acciones tomadas por generaciones anteriores de personas y empresas que desconocían el impacto de las prácticas nocivas para el medio ambiente. La buena noticia es que ahora podemos implementar hábitos sostenibles para mejorar nuestras vidas sin poner en peligro a las generaciones futuras.

¿Por qué es importante la sostenibilidad ambiental para las PyMEs?

Actualmente las PyMEs representan el 90% de las empresas del mundo. Aún así, es normal que no cuenten con los fondos o la experiencia necesarios para implementar prácticas más sostenibles y es posible que ni siquiera sean conscientes de su impacto en nuestro medio ambiente.

Si bien es imposible que una persona o empresa revierta por sí sola el impacto de nuestras acciones en el planeta, las mejoras se pueden lograr trabajando como un equipo global. La contaminación plástica podría erradicarse para 2040 si las empresas y los gobiernos trabajan juntos para encontrar una solución factible.

Dado que las PyMEs garantizan la funcionalidad de las cadenas de suministro internacionales, tienen la clave para crear una red de esta cadena más sostenible y un planeta más verde.

Luego de la pandemia, las PyMEs continúan luchando contra la inflación, principalmente intentando reducir costos. Resulta beneficioso para las empresas conservar la energía apagando las luces y los sistemas de aire acondicionado cuando no están en uso.

¿Ser respetuoso con el medio ambiente es beneficioso para las PyMEs?

La sostenibilidad en los negocios está tomando cada vez más relevancia en la agenda. Además de introducir una nueva legislación, los gobiernos de todo el mundo están ofreciendo incentivos y subsidios a las empresas y personas que deseen cambiar sus conductas perjudiciales para el medio ambiente.

Por segundo año consecutivo, el tema del Día de la Tierra 2023 es «Invertir en nuestro planeta», está alentando a los gobiernos y las empresas a facilitar el cambio y crear un entorno más próspero a través de prácticas sostenibles. El movimiento tiene como objetivo enseñar a las empresas cómo ser más amables con nuestro planeta y trabajar juntas para construir una economía más saludable. También las insta a realizar los cambios necesarios para proteger a las generaciones futuras.

 

¿Cómo ser respetuoso con el medio ambiente es beneficioso para las PyMEs? En primer lugar, los gobiernos de todo el mundo están interesados en fomentar prácticas ambientalmente sostenibles y disminuir el impacto del cambio climático.

 

Por otro lado, las demandas de los consumidores están evolucionando, y volverse ecológico es una forma de que las empresas ayuden al planeta sin dejar de ser atractivas para los clientes nuevos y existentes. Además, pagar más por productos ecológicos no parece afectar los niveles de sensibilidad al precio de los consumidores, ya que más de la mitad de los participantes en una encuesta reciente afirmó que pagarían más por productos de una marca sostenible.

¿Cómo pueden las empresas ser más sostenibles?

1. Operaciones diarias y gestión de instalaciones
En promedio, los desechos de papel representan aproximadamente el 70% de la basura de la oficina. Muchas empresas almacenan archivos y documentos en un servidor, lo que ahorra espacio físico, pero requiere mucha energía para funcionar, especialmente porque deben permanecer fríos para evitar el sobrecalentamiento. Más archivos significa que se usa más energía, sin embargo, algunos servidores funcionan con energía verde. Además, es una buena práctica que sus empleados eliminen periódicamente los archivos innecesarios para reducir la cantidad de energía utilizada.
 
Los dispositivos digitales utilizados por el personal también tienen un impacto significativo en el medio ambiente. Los propietarios de PyMEs pueden considerar comprar dispositivos de segunda mano y reciclar o intercambiar dispositivos antiguos una vez que lleguen al final de su vida útil. Las laptops tienden a usar menos energía que las computadoras de escritorio, y la compra de equipos eficientes ayuda a reducir el desperdicio de energía. Los empleados también deben adoptar buenas prácticas y apagar los dispositivos al terminar su turno, teniendo en cuenta que el modo de suspensión o los protectores de pantalla no necesariamente ahorran energía.
2. Cadenas de suministro y adquisiciones
Según el Foro Económico Mundial, ocho cadenas de suministro, incluidas las de alimentos, construcción y electrónica, son responsables del 50% de las emisiones mundiales de carbono. Además, sólo unas pocas compañías soportan el peso de estas emisiones. Las empresas pueden crear cadenas de suministro sostenibles alentando a los proveedores a reducir las emisiones mediante el reciclaje y la reducción de la cantidad de residuos que producen. Los proveedores también pueden analizar sus procesos y encontrar formas de disminuir las actividades inútiles y aumentar la eficiencia.
 
Reducir las emisiones de la cadena de suministro es un desafío, pero las PyMEs y los proveedores pueden reducir su huella de carbono trabajando juntos.
 
3. Capacitación y educación de los empleados
Educar al personal sobre el impacto que tienen nuestras acciones en el planeta crea conciencia y promueve prácticas más sostenibles en la oficina y en el hogar. Los propietarios de PyMEs pueden organizar capacitaciones sobre sustentabilidad y alentar a los empleados a considerar cómo crear una oficina respetuosa con el medio ambiente. Desde proporcionar cubiertos reutilizables y dejar de comer carne una vez a la semana hasta comprar plantas de oficina y apagar las luces, los trabajadores pueden participar de muchas maneras. La introducción de desafíos o incentivos ecológicos para compartir automóviles o ir en bicicleta al trabajo también puede motivarlos a ayudar a las PyMEs a avanzar hacia sus objetivos ecológicos.
4. Comercialización y promoción
A medida que los consumidores se preocupan cada vez más por comprar productos ecológicos, las PyMEs deben encontrar formas de marcarse a sí mismos como un negocio sostenible. Las PyMEs deben desarrollar una imagen de marca ecológica y mostrar a sus clientes que son conscientes del medio ambiente. Incluso pueden usar su posición para educarlos sobre el impacto negativo de la basura y la contaminación plástica. Las prácticas ecológicas y una imagen de marca ecológica generan credibilidad y atraerán a nuevos compradores.
Sin embargo, las PyMEs deben tener cuidado de hacer coincidir sus acciones con palabras y no participar en el greenwashing, donde las empresas gastan tiempo y dinero para posicionarse como ecológicas sin implementar prácticas ecológicas.
Medio Ambiente, Sociedad y Gobierno Corporativo (ESG, por sus siglas en inglés) se refiere a un conjunto de estándares que demuestran el impacto ambiental y la transparencia de una empresa. La adopción de una estrategia ESG beneficia a las PyMEs, ya que muestra a los clientes y posibles inversores que se toman en serio la protección del medio ambiente y la comunidad y que asumen la responsabilidad de sus acciones si las cosas salen mal. El primer factor muestra cómo una empresa disminuyó su impacto ambiental, incluido el desarrollo de productos más ecológicos y el uso de materiales reciclados. El segundo factor se refiere a cómo una empresa beneficia a la sociedad en general, como ayudar a la comunidad o financiar iniciativas educativas. Finalmente, el tercero examina si una empresa actúa éticamente. La promoción de estos aspectos como parte de una estrategia de marketing verde permite a las empresas ampliar su base de clientes mientras ayudan al medio ambiente.
5. El poder del PCR
¿A la hora de escoger tecnología o servicios de terceros, por qué no optar por aquella que también aporte? A medida que los consumidores se preocupan más por el estado de nuestro planeta, algunas empresas están reemplazando los plásticos tradicionales con plástico reciclado posconsumo (PCR), un proceso que utiliza artículos cotidianos reciclados como botellas de plástico para la fabricación. Un buen ejemplo es la laptop Aspire Vero de Acer, hecha con 30% de plástico reciclado posconsumo en su chasis y 50% en su teclado. Mientras, el chasis sin pintura permite reducir el impacto negativo de los compuestos orgánicos volátiles (VOC). Para un desmontaje rápido y fácil a fin de reparar, actualizar o reciclar, utiliza tornillos estándar y hasta un 90 % de papel reciclado para fabricar la caja del embalaje, que se puede reconfigurar fácilmente para diferentes usos. El uso de tecnología amistosa con el medio ambiente marca la diferencia.

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