Por Federico Aragona, especialista y Director de Ventas para MCA de F5 LATAM.

La idea apocalíptica de que la Inteligencia Artificial derrocará a la humanidad lleva
varias décadas presente en el imaginario social. Sin embargo, en vez de pensar la IA
como un camino directo al caos, podemos considerar a esta herramienta como una
gran aliada en la lucha contra la ciberdelincuencia.

Según datos oficiales, en 2022 aumentaron en más de 1000% el robo de identidades
en solo 12 meses. Asimismo, las encuestas revelan que el 48% de los usuarios de redes
sociales accedieron a links que creían que era de un amigo y el 22% respondió a una
estafa cripto. Esto refleja el avance de las estrategias destinadas a la estafa virtual con
gran efectividad.

“Mientras los recursos destinados a la ciberseguridad en las empresas están limitados
a los presupuestos y recursos disponibles; los cibercriminales cuentan con mayor
disponibilidad de herramientas y estrategias ilimitadas”, aseguró Federico Aragona,
especialista y Director de Ventas para MCA de F5 LATAM. Ante este contexto, atacar
toda la cadena criminal es fundamental para impedir que se concrete el delito.

La cadena delictiva del fraude:

Las organizaciones criminales tienen distintas especialidades en la cadena delictiva del
fraude. Se inicia con un primer punto de ataque, a través de ingeniería social o por
acción manual, se produce el robo de credenciales o de identidad.

Estos datos constituyen luego una base de datos que puede ser comercializada o se disponibilizan para uso propio. Con este paso superado, se ejecuta un fraude, que puede llegar a comprometer a más de un millón de credenciales en el proceso.

Aragona sostiene que los ciberdelincuentes “cada vez tienen más recursos al alcance
de su mano, desde herramientas gratuitas con capacidad de evolucionar rápidamente,
o incluso algunas que aplican inteligencia artificial permitiendo que se multiplique
todavía más la cantidad de personas o el despliegue del ataque”. Ante esto, remarca,
“necesitamos el apoyo de la IA para detectar y abordar de lleno la cadena del
cibercrimen”.

Finalmente, el especialista sostuvo que el uso de la IA en favor de la lucha contra los
ciberdelincuentes agilizaría la verificación de identidad sin necesidad de limitar las
transacciones durante el proceso. Su aplicación permitiría tener muchos más vectores
de ataques cubiertos que los que puede ver un ojo humano, y usar la herramienta para
amplificar el estado de alerta de las compañías.

De esta manera, se pueden generar miles de indicadores con el aporte de la IA, desde tomar una decisión automatizada o bien presentar un caso de riesgo antes que se consume una situación de alarma. Esto evitaría pérdidas millonarias, no sólo por el modo que afecta a los usuarios sino porque interfiere en la posibilidad de promover el desarrollo del comercio electrónico.

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