IBM utiliza datos de escáneres de supermercados para investigar enfermedades

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Los científicos del laboratorio de IBM Research – Almaden descubrieron que el análisis de datos de escáneres de supermercados y su comparación con mapas de casos confirmados de enfermedades transmitidas por alimentos pueden acelerar las investigaciones tempranas.

En el estudio, los especialistas demostraron que con tan sólo 10 informes de exámenes médicos de enfermedades que se contagian a través de la comida pueden acotar la investigación a 12 productos alimenticios sospechosos, en unas pocas horas.

Los investigadores crearon una metodología analítica de datos para revisar información espacio-temporal, que incluye la geolocalización y el horario de consumo, para cientos de categorías de productos de almacén. También analizaron cada producto para determinar su fecha de vencimiento, localización de consumo y probabilidad de que alojaran un patógeno en particular, para luego cotejar las variables con la ubicación conocida de brotes de enfermedad. El sistema clasificó todos los productos por probabilidad de contaminación en una lista que permitió a los funcionarios de salud pública probar los alimentos principales sospechosos de contaminación y alertar a los consumidores.

Una investigación tradicional puede llevar de semanas a meses, y el tiempo influye significativamente en el impacto económico y sanitario del brote de enfermedad. El proceso típico emplea entrevistas y cuestionarios para rastrear la fuente de contaminación. En 2011, se tardó más de 60 días en identificar la fuente de un brote de E. coli en Europa: semillas de fenogreco importadas. Para cuando se completó la investigación, todos los brotes producidos de esas semillas ya habían sido consumidos. Se enfermaron casi 4.000 personas en 16 países, y hubo más de 50 muertes antes de que los funcionarios de sanidad pudieran identificar la fuente, según indicó la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria.

“Cuando hay un brote de una enfermedad que se transmite por los alimentos, el mayor desafío que enfrentan los funcionarios de salud pública es la velocidad a la cual pueden identificar la fuente de alimentos contaminados y alertar al público”, explicó Kun Hu, científico de investigación de salud pública de IBM Research – Almaden en San José, California. “Si bien los métodos tradicionales, como entrevistas y encuestas, siguen siendo necesarios, analizar Big Data desde los escáneres de supermercado puede acotar significativamente la lista de contaminantes en cuestión de horas, para luego pasar a las pruebas de laboratorio adicionales. Nuestro estudio muestra que la tecnología Big Data & Analytics puede reducir significativamente el tiempo de investigación y el error humano, y causar un enorme impacto en la salud pública”, agregó.

El método descrito en este estudio ya ha sido aplicado a un brote real de E.  coli  en Norway. Con solo 17 casos de infección confirmados, los funcionarios de salud pública pudieron usar esta tecnología para analizar datos de escáner de supermercado, relacionados con más de 2.600 productos alimenticios posibles, y crear una lista de 10 contaminantes. El estudio identificó la fuente de contaminación al nivel de número de lote y partida del producto específico: una salchicha.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cada año enferman en el mundo unas 600 millones de personas por consumir alimentos contaminados. Por lo tanto, identificar rápidamente la fuente del problema resulta vital para minimizar la infección, la pérdida y el impacto en la sociedad.

 

 

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