Según el «Reporte de Amenazas 2016” elaborado por Forcepoint, los ataques cibernéticos a nivel mundial pueden llegar a causar pérdidas por unos US$400 millones al año, ya que por ejemplo, las fugas de información intencional o casual fueron responsables de casi el 15% de violación de datos en el 2015.
De acuerdo con el Instituto de Investigación Ponemon, patrocinado por Forcepoint, los empleados podrían representar la mayor amenaza interna para la seguridad de las empresas, ya que el abuso de información privilegiada puede ser difícil de detectar.
“En las investigaciones que hemos realizado, encontramos que monitorear la actividad del personal que tiene acceso a información privilegiada es un riesgo al que las organizaciones se sienten menos preparadas para enfrentar; en ese sentido, menos de la mitad de las empresas investigadas poseen un presupuesto dedicado a programas de detección de amenazas internas” indicó Javier Chistik, territory account manager Cono Sur de Forcepoint.
“Enfrentar las amenazas internas requiere de una estrategia integral que debe incluir políticas, procesos, controles tecnológicos, administración del riesgo y monitoreo constante” sostuvo Chistik y agregó: “hoy en día la gestión de la seguridad de la información es una clara ventaja para la competitividad de las empresas”.







