

El estudio explora cómo los consumidores ven sus derechos de privacidad online y mide cuán dispuestos están a prescindir de los beneficios del mundo digital si esto garantiza su privacidad. Confirma que las personas se conducen de forma distinta según el tipo de actividad. Principales hallazgos y conclusiones.
De acuerdo con el Privacy Index, que abarca a 15.000 consumidores de 15 países, 91% de los encuestados valoran el beneficio de «acceso más fácil a información y conocimientos» que ofrece la tecnología digital. En ese sentido, sólo 27% afirma que está dispuesto a ceder cierta privacidad por mayor conveniencia y facilidad online.
En medio del debate de Big Data sobre cuánta visibilidad deben tener los gobiernos y las empresas en relación con las actividades, las comunicaciones y los comportamientos privados de las personas, se destacaron tres paradojas de la privacidad.
Por ejemplo, los consumidores dicen que quieren toda la conveniencia y los beneficios de la tecnología digital, pero dicen que no están dispuestos a sacrificar su privacidad para obtenerlos.
Asimismo, aunque los riesgos de privacidad afectan directamente a muchos consumidores, la mayoría dice que prácticamente no toma medidas especiales para proteger su privacidad, y que considera que la responsabilidad corresponde a quienes manejan su información, como el gobierno y las empresas.
La tercer paradoja tiene que ver con que los usuarios de redes sociales dicen valorar su privacidad, pero comparten libremente grandes cantidades de datos personales, a pesar de expresar falta de confianza en que las instituciones protegerán su información.
Para Jeremy Burton, presidente, Productos & Marketing, EMC Information Infrastructure, «el potencial sin precedentes de la nube y los grandes volúmenes de datos para impulsar el comercio y el avance social se basa en la confianza. Las personas necesitan saber que no solo sus datos están seguros, sino que su privacidad está protegida”. El ejecutivo sostuvo que el Privacy Index “revela una divergencia global de opiniones con relación a estos temas críticos y actuales, y es imperativo reconocer que la responsabilidad de la transparencia, la justicia, el comportamiento online seguro y el uso confiable de los datos personales debe ser compartido por las empresas, los gobiernos y los individuos.»
Los “Yo” online
El Privacy Index de EMC confirma que las personas se conducen de forma distinta según el tipo de actividad, lo cual puede categorizarse en varios «yo» online , cada uno con una actitud distinta con relación a la privacidad: el Yo Social, el Yo Financiero, el Yo Ciudadano, el Yo Médico, el Yo Empleado y el Yo Consumidor.
Por ejemplo, en relación con su Yo Ciudadano, los encuestados se mostraron más dispuestos a sacrificar su privacidad, para obtener protección o tener un acceso online más fácil y eficiente a los beneficios del gobierno. Por el contrario, su Yo Social es el menos dispuesto a sacrificar su privacidad por estar más conectados socialmente.
Conclusiones clave
Según el estudio de EMC, 91% de los encuestados valora el beneficio de «acceso más fácil a información y conocimientos» que les brinda la tecnología digital; y el 85% «el uso de tecnología digital para la protección frente a actividades terroristas y/o criminales»; aunque solo 54% dice estar dispuesto a sacrificar algo de su privacidad para recibir esta protección.
A nivel global, los encuestados enumeraron el uso, la venta o el intercambio de datos personales para obtener ganancias por parte de las empresas (51%) y la falta de atención del gobierno (31%) entre los mayores riesgos para el futuro de la privacidad. Asimismo, la opción «falta de cuidado y atención por parte de las personas normales como yo» apareció muy abajo en la lista (11%)
El 73% de los encuestados anticipan que su privacidad en las redes sociales será más difícil de mantener en los próximos cinco años; mientras que apenas 51% dice confiar en las habilidades de las instituciones de proteger sus datos personales, y apenas 39% dice confiar en su ética.
La gran mayoría de los consumidores (84%) dice que no les gusta que nadie sepa nada sobre ellos o sus hábitos, a menos que ellos mismos decidan compartir esa información;
Finalmente, una gran mayoría de los encuestados (81%) anticipa que la privacidad disminuirá en los próximos cinco años.
Para EMC, estos resultados sugieren que es probable que los consumidores participen en más actividades online con instituciones que demuestren mayor protección de su privacidad, lo cual “presenta oportunidades genuinas que las empresas y los gobiernos no deben ignorar”.
«Los datos capturados en el Privacy Index de EMC nos dan una perspectiva fascinante de las actitudes de los consumidores globales y validan un argumento fundamental: el respeto de la privacidad y la protección de los datos es un valor crítico que debe ser compartido por las empresas, los gobiernos y las personas, para lograr un ecosistema con mayor confianza. Si las empresas son transparentes y responsables con relación a sus prácticas de gestión de información, los individuos podrán administrar mejor sus interacciones online, de forma coherente en cómo deseen compartir su información», dijo al respecto Michael Kaiser, director ejecutivo, National Cyber Security Alliance.
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