Responsabilidad Empresarial: la transformación de la basura en energía

47
General Electric.

GE2

El volumen de las basuras que se genera en todo el planeta y los problemas que produce su eliminación, tanto ecológica como económica, ha hecho que se comience a estudiar y a ejecutar nuevas soluciones. Es por ello que las principales empresas tecnológicas han implementado prácticas más ecológicas que les permitirá obtener una ventaja competitiva en el corto y largo plazo a través de beneficios, tales como, ahorro en los gastos de explotación y minimización del riesgo.

Además de los beneficios económicos, están otros intangibles como la imagen ante los clientes y el posicionamiento en un mercado global que cada vez da más importancia a las prácticas empresariales responsables socialmente.

En culturas donde el reciclaje ya hace parte de la vida cotidiana, hoy ya no se hacen la pregunta de en qué bolsa debe ir cada residuo o qué se puede hacer con vidrios, latas o botellas para aprovecharlos después de utilizarlos, sino que miran de dónde pueden obtener aún más desechos para reemplazar algunas fuentes de energía y también generar electricidad utilizable en casas, empresas y alumbrado público.

Hoy es posible, gracias a las plantas Jenbacher desarrolladas por General Electric que ya están funcionamiento en Colombia. Los motores a Gas Jenbacher de General Electric transforman en energía el gas natural, los biogás proveniente de los desperdicios orgánicos y los gases especiales generados por actividades agrícolas, mineras, industriales y de los rellenos sanitarios, entre otros.
En Colombia ya existen varios motores Jenbacher en funcionamiento, que generan energía limpia a partir del biogás procedente del lodo de aguas residuales y de desechos de vertederos de basura.

Los innovadores productores de energía han aprendido a generar electricidad usando desperdicios, una práctica ya presente en Colombia y América Latina que se está extendiendo y toma fuerza en muchos otros países. De hecho, en Noruega ya no cuentan con suficiente basura y están considerando importarla de Estados Unidos para generar más energía limpia.

“Colombia, y en general toda la región, tiene un enorme potencial en cuanto a generación de energía basada en biogás. Existe una creciente preocupación desde el ámbito público y el privado por utilizar formas de producción energética que sean amigables con el medio ambiente, precisamente ese es el objetivo de GE con los motores Jenbacher”, afirmó Fabiola Sojet, CEO de GE en Colombia.

En Colombia existen alrededor de 70MW instalados con motores Jenbacher en aplicaciones de Cogeneración, gas asociado al petróleo, gas natural y biogás. Estas operaciones, realizadas principalmente en sectores como petróleo, textil, palmero, cementero, farmacéutico, plástico y papel, permiten una recuperación de energía con un gran impacto medioambiental al convertir desechos en energía limpia. También generan un alto impacto financiero cuando se destina esta energía al autoconsumo, disminuyendo de esta forma la factura eléctrica convencional.

“Por tamaño, las aplicaciones o casos de éxito más grandes se encuentran en el sector petrolero; en el cual ya hay empresas que cuentan con motores Jenbacher para aprovechar el gas residual de sus pozos, con el fin de recuperar energía y mejorar la eficiencia de sus procesos de producción a la vez que disminuyen la contaminación. Los motores Jenbacher son una muestra de nuestro compromiso con la protección ambiental y la eficiencia de la tecnología de GE.”. Concluyó Sojet

Es importante la utilización de Biogas ya que con un metro cúbico de biogás se puede generar hasta 22,000 BTU/m3 de energía calorífica o de 1.6 hasta 2.2 kwh de electricidad lo que equivale a aproximadamente 6,25 kwh de energía, a 0.6 litros de diesel, a 1,43 kilos de madera o a 0,7 kg de carbón.

Con su energía se pueden generar hasta 6 horas de luz con una bombilla de 60w, poner a funcionar un refrigerador de un metro cúbico de capacidad durante 1 hora completa o hacer funcionar un motor de un caballo de potencia durante dos horas. De consolidarse y emprender esta práctica en varias empresas, se estará más cerca de convertir los desechos en una gran fuente de energía para el planeta.

 

Autor